Diferencia salarial entre géneros en América Latina

  Foto:  Pexels (domino público)

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Iralee Acosta- En las últimas décadas, la brecha salarial entre hombres y mujeres se ha reducido en la mayor parte del mundo. Cada vez son más las mujeres que salen a trabajar, así como aquellas que se desenvuelven de manera profesional y que, por lo tanto, reciben una remuneración por su labor. Sin embargo, en América Latina, la diferencia entre el salario de ambos géneros no solo existe todavía, sino que también es notoria.

Mercer, una plataforma de investigación y soluciones pensada para ayudar a organizaciones a promover el crecimiento mediante el incremento laboral femenil, condujo la investigación When Women Thrive (‘Cuando las mujeres progresan’). El estudio, realizado en 2016 y actualizado en 2017, arrojó que los sueldos de los hombres son hasta un 17% más altos que los de las mujeres. Al parecer, el progreso que se había dado en cuanto al crecimiento en la representación laboral femenina se ha estancado, y se estima que pase de un 36% en 2015 a un 46% en el lapso de diez años en América Latina.

Julieta Manzano, directora comercial de Mercer México, reveló que “en el nivel profesional las mujeres representan 39% de la fuerza laboral, pero su presencia a nivel gerencial disminuye a 31% y ocupan solo una cuarta parte de los cargos de alta dirección, con 16% en puestos ejecutivos”. Al mismo tiempo, pese a que un 64% de las empresas encuestadas apoyó la necesidad de una fuerza laboral más diversa, la mayoría de estas carece de medidas que permitan un cambio e involucren a la mujer (por ejemplo, solamente 57% de dichas corporaciones cuenta con un programa de maternidad).

Ante tal panorama, podría pensarse que, si lo que se busca es la igualdad de género, las condiciones laborales deberían ser las mismas tanto para hombres como para mujeres. No obstante, el machismo sigue latente en la cultura latinoamericana, pues la responsabilidad de las tareas domésticas, del cuidado de los niños y/o de las personas mayores en las familias sigue recayendo de manera significativa en las mujeres. De acuerdo con Manzano, esto “crea barreras visibles e invisibles para aquellas [mujeres] que aspiran a escalar en el ámbito laboral”.

Evidentemente, esto hace que el progreso en cuanto a una equidad entre hombres y mujeres se vea obstaculizado, indicó la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), que es la rama de la Organización de las Naciones Unidas encargada de promover el desarrollo socioeconómico de la región. Pero los resultados arrojados por las investigaciones de la Cepal en 2016 difieren de los publicados por Mercer; señalan que, a pesar de que entre 1990 y 2014 la brecha salarial entre géneros en Latinoamérica disminuyó, el sueldo de las mujeres con buena educación sigue siendo alrededor de 25% menor que el de los hombres igualmente calificados. Sin embargo, aquellas mujeres que cuentan con un mínimo de estudios lograron ver un incremento significativo en su salario en comparación con el de sus compañeros masculinos, que pasó de un 58% en 1990 a un 80% en la actualidad.

Por su parte, Alicia Barcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, puntualizó que “es un derecho de la mujer ganar el mismo salario que un hombre bajo las mismas condiciones, [pues] es un requisito inevitable para la autonomía de su economía, así como para el logro de la igualdad de género”.

Cada vez hay más mujeres con formación y bien preparadas en el sector laboral no solo en América Latina, sino alrededor del mundo, pero reducir las discrepancias en su salario en comparación con el del género opuesto tomará décadas. Según el Instituto para la Investigación de la Política de la Mujer (Institute for Women’s Policy Research), tan solo en Estados Unidos, si la brecha salarial continúa avanzando al paso que lo ha hecho desde 1960, pasarán 45 años antes de que las mujeres puedan gozar del mismo salario que los hombres.

“Esto muestra que la inversión en la educación y la formación profesional de las mujeres no ha impactado en sus ingresos en consonancia con aquellos de los hombres con la misma formación”, concluyó el reporte de la Cepal.