Conductores que atropellan y después huyen: una triste tendencia en alza

 Foto: Portland Police 

Foto: Portland Police 

Francisco Machalskys- Recientemente, nuestra comunidad supo con pesar del accidente que sufrieron tres mujeres en el campus de la Universidad de Portland. Mientras caminaban por una acera de la Southwest Avenue, un conductor no identificado las arrolló y huyó a continuación de la escena del suceso. Las tres víctimas fueron trasladadas a hospitales locales; dos de ellas ingresaron en estado crítico. El auto, identificado como un Mazda Tribute azul, fue rastreado por la policía. Su usuario, un hombre de 61 años, fue arrestado y se le mantiene en detención mientras se determinan las causas de los hechos.

Pero más allá de lo que parece una típica noticia de sucesos, la información brevemente reseñada arriba refleja una llamativa tendencia en ciernes a lo largo del país, y es que el número de conductores irresponsables fugitivos viene aumentando de manera alarmante.

Acorde al informe anual publicado por la Asociación Automovilística Estadounidense (identificada como la AAA), 2,049 transeúntes, entre peatones y ciclistas, fueron víctimas de arrollamiento en 2016 por parte de conductores que sin más se dieron a la fuga. Lo más triste es que, de ese número, un 20% muere como consecuencia de dichos atropellos. Tal porcentaje representa un 1% del total de pérdidas humanas producto de accidentes viales.

Según el director ejecutivo de AAA, David Yang: “Los casos de atropello con fuga son una tendencia que crece en la dirección equivocada, toda vez que nuestros análisis apuntan a que su incidencia viene tornándola una amenaza real a la seguridad”. Y no es como para tomárselo a la ligera, luego de saber que esta gravísima falta viene aumentado en un 7% desde 2009, hasta elevarse en un 62% en 2016, año según esta instancia calificado como el “más sangriento” en lo que atropellos se refiere desde que la AAA publicó por primera vez este estudio en 1975.

Si la cifra de 2,049 víctimas la reducimos a niveles más simples, pero no por ello menos escalofriantes, el resultado es que cada 43 segundos un arrollamiento con huida tiene lugar en cualquier arteria vial de los Estados Unidos. Volviendo a las cantidades más grandes: se estima que en promedio unos 682,000 arrollamientos con fuga han ocurrido entre 2005 y 2014.

El estudio refleja además que entre las 12 de la medianoche y las 4 de la madrugada es cuando se produce la mayoría de estos delitos; la oscuridad sirve a estos conductores irresponsables para huir sin ser vistos. Asimismo, clasifica los cruces en carreteras de bajo límite de velocidad y las áreas urbanas con tráfico pesado como escenarios más probables donde un transeúnte o un ciclista puedan sufrir un arrollamiento. Agrega también este informe que los estados con mayor ocurrencia de arrollamientos con huida son Nuevo México, Louisiana y Florida, mientras que Nuevo Hampshire, Maine y Minnesota registran menos incidencia.

Sorprende que este tipo de delitos aumente al tiempo que lo hacen los controles de vigilancia y rastreo, tipo cámaras, radares y otros sensores. Para el vocero de AAA en Idaho, Matthew Conde: “Hay numerosas razones que tienten a los conductores a abandonar la escena de un arrollamiento, sean responsables o no: muchos conducen bajo el efecto de alcohol o drogas, y muchos ni siquiera poseen una licencia de conducir válida”. Hay incluso quienes consideran una “pérdida de tiempo” reportar el accidente o prestar ayuda a la víctima, algo que consideran “tarea de los cuerpos de seguridad”.

Todos podemos reducir la incidencia de arrollamientos con fuga

En Oregón, como en el resto de estados, está penado que el responsable de un accidente abandone el lugar de los hechos.

Específicamente, la Ley 811.705 de nuestro estado considera como perjurio la no asistencia a la víctima de un arrollamiento, así los daños fueran mínimos. En vez, dicta el texto de la ley que el conductor responsable del suceso debe permanecer en el sitio, facilitar información de su seguro a las autoridades, junto a los documentos para conducir, y cooperar con el personal de seguridad y paramédicos si fuere necesario.

De igual modo, cualquier persona que por razones casuales resulte testigo de un atropello, puede con su buena disposición contribuir a la reducción de esta negativa tendencia. Así, lo primordial es hacer uso de su memoria: ponga atención a los aspectos externos del vehículo infractor, con especial énfasis en el número de la placa y rasgos resaltantes de su conductor; y una vez los tenga, proporcióneselos a las autoridades que se hagan presentes en el lugar del suceso, ofreciéndoles testimonio si ello fuese necesario.

Muchas páginas web referentes a leyes y administración de justicia, en especial las de abogados y bufetes, hacen especial énfasis en la atención inmediata a la víctima del arrollamiento. De hecho, para referirse a la urgencia del tiempo posterior al accidente utilizan el término “hora dorada”, que corresponde a los primeros 60 minutos tras el atropello, en los que la pronta atención médica puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte de la víctima. Por tanto, cualquier ayuda que preste usted, como conductor responsable o como testigo consciente de las leyes, incidirá de forma positiva en la erradicación de esta tendencia que puede costarle, sin pedirlo, su propia vida.

LocalTilde Communications, LLC